La inteligencia artificial sirve cuando resuelve algo concreto y aburrido. No cuando se pone porque está de moda.
Buenos primeros usos en un negocio pequeño: responder preguntas frecuentes de clientes, ordenar y clasificar información, redactar descripciones de productos y resumir lo que pasó en la semana.
Malos primeros usos: decisiones de dinero sin supervisión, y cualquier cosa donde un error le cueste caro a un cliente.
La regla que seguimos en EYUB' es simple: la IA prepara, la persona decide.