La pregunta correcta no es cuál es la mejor laptop, sino para qué la vas a usar.
Para administración y oficina, prioriza disco SSD y memoria suficiente antes que un procesador potente. Para diseño o edición, ahí sí el procesador y la tarjeta gráfica importan. Para punto de venta, la estabilidad y los puertos pesan más que la velocidad.
Una advertencia: comprar el equipo más barato posible casi siempre sale caro. El costo real de una computadora incluye el tiempo que pierdes cuando falla.